viernes, 11 de marzo de 2016

Que brille el sol

El tipo de cambio hoy sigue bajando.



En dos semanas ha bajado casi veinte céntimos. Se habla del fortalecimiento del precio del cobre, del petróleo, de las expectativas de que no subirán las tasas en Estados Unidos, de empresas vendiendo dólares con el fin de pagar impuestos. Con la caída, seguro que se han activado muchos stop loss y los bancos andarán vendiendo dólares, acentuando más la caída. Todos preguntan si esto será duradero, si ya podemos hablar de un cambio de tendencia. Yo pienso solo en esto: el mundo de hace un mes, cuando la tendencia era al alza y todos apuntaban al cielo al pensar en perspectivas cambiarias, sigue estando allí. Los fundamentos permanecen: China, Europa, USA. Entonces, si el discurso que fue dominante es verídico, deberíamos revertir la tendencia muy pronto.

Pero quien sabe. El tipo de cambio no es tan predecible y no suele ser sencillo seguir sus tendencias en el corto plazo. El Perú tiene un matiz especial por la intervención del BCRP, el cual ha vendido una buena proporción de sus reservas en los últimos tiempos, desde que dejamos el estable 2.80 que tuvimos por una temporada. Es por una cuestión de moderación de la volatilidad, claro está, y tiene sentido: en otro país, los afectados por la volatilidad del tipo de cambio son los que están en el comercio exterior y también las entidades financieras. Aquí, gracias a los recuerdos de la hiperinflación de Alan García muchos –por no decir todos- tenemos alguna posición en dólares, lo que hace que los movimientos del tipo de cambio afecten al ciudadano de a pie de manera directa. La gran dolarización del sistema monetario peruano es una muestra de nuestra poderosa exposición al riesgo cambiario.


El BCRP ha declarado abiertamente su intención de solarizar el mundo del depósito y el crédito bancario. En este escenario, ¿tiene sentido que se insista en moderar la volatilidad del tipo de cambio? ¿No sería mejor dejar el sistema de flotación sucia para así dejar que el tipo de cambio tenga su volatilidad real? Podría ser posible que muchos agentes del sistema económico peruano abandonen los dólares huyendo de la volatilidad. Nuestra alta aversión al riesgo mandaría aquí. Y si le damos una ayuda con incentivos específicos adicionales a los depósitos en soles (que podrían venir por el lado tributario, por ejemplo) se podría ir en el sentido que el BCRP quiere, porque definitivamente una economía solarizada es lo mejor para la economía del país.